Campoli nació de un terremoto. En los diplomas medievales el sitio es Campora, y en el siglo catorce figura como casale en el Estado de Vitulano, en la provincia de Principato Ultra; pero el caserío propiamente dicho, dice la fuente, se forma tras el terremoto de 1456, cuando los habitantes de la contrada Sala de Cacciano, entonces casale de Tocco, se agruparon en el paraje llamado Campora. A Cacciano, sin embargo, siguieron ligados mucho tiempo: hasta 1700, cuando se construyó la iglesia de San Nicola, allí los registraban y allí iban para los ritos, y todavía en los años setenta del siglo veinte los chiquillos bajaban a Cacciano para la enseñanza media. Bajo los aragoneses el pueblo fue de los Della Leonessa, luego pasó a los Carafa, a los D'Avalos y por fin a los D'Aquino.
Un dicho local se burla del pueblo, y tiene razón dos veces. El centro antiguo está en torno a un espolón de roca, la Riella, y es tan pequeño que se dice que tiene un solo huerto y una sola viña; y su única iglesia no tiene ni campanario de verdad ni campanas, porque los toques salen de los altavoces, que de vez en cuando chirriaban también. El escudo, en cambio, se lo explicaron por escrito: al elegirlo en marzo de 1958, el consejo municipal motivó la elección «remitiéndose a las tradiciones ancestrales y a la majestuosidad del Taburno, que el municipio de Campoli engasta en el verde espléndido de su corola». Alrededor hay viñas y olivares: es tierra de Aglianico del Taburno y de Falanghina del Sannio, y en la noche de San Lorenzo el pueblo hace Calici di stelle.