El patrono de Aversa es san Pablo, festejado el 25 de enero con la tradicional procesión por las calles de la ciudad; en la misma época se celebran también fiestas en algunos claustros de la ciudad, entre ellos el de san Antonio de Padua, junto con la procesión de la Virgen Dolorosa, llamada por los aversanos «la ricca», venerada en la parroquia a ella dedicada.
Copatrona de Aversa es la Virgen de Casaluce, cuyo icono está ligado a un sugestivo rito fronterizo: el 15 de octubre es acompañada solemnemente en procesión hasta el límite entre Aversa y Casaluce, en Borgo San Lorenzo, donde a las 12:30 es entregada a la ciudad de Casaluce, que la custodia hasta el 15 de junio siguiente. Durante la segunda semana de septiembre se celebran en cambio los festejos litúrgicos y civiles en su honor, con celebraciones solemnes, procesión y eventos lúdicos que animan las calles del casco histórico.