En el 474 a. C. Hierón I de Siracusa colocó la primera piedra del Castrum Gironis sobre el domo volcánico que domina el mar de Ischia: nació así el Castillo Aragonés, levantado sobre un peñón de roca traquítica de 113 metros de altura, formado hace más de 300 000 años. Unido al antiguo Borgo di Celsa por un puente de mampostería de 220 metros, el fortín adoptó su planta cuadrangular actual en 1441 por voluntad de Alfonso V de Aragón, que siguió el diseño del Maschio Angioino de Nápoles para proteger a los habitantes de las incursiones de los piratas.
Qué ver
Se entra por un túnel excavado en la roca de unos 400 metros, obra también de Alfonso V e iluminado por lucernarios que servían de matacanes para arrojar piedras y aceite hirviendo sobre los enemigos. En la galería aparece la capilla votiva del Túnel, tallada en la piedra en 1441, que guarda un cuadro de san Juan José de la Cruz. Ya en el exterior, el recorrido muestra los restos de la catedral de la Assunta y el conjunto de la iglesia dell'Immacolata, cuya cúpula domina el panorama y que se empezó a construir en 1737 por iniciativa de la abadesa Giovanna Battista Lanfreschi. Entre 1501 y 1536 la fortaleza vivió su época de mayor esplendor con la poeta Vittoria Colonna, que reunió allí a artistas como Miguel Ángel Buonarroti, Ludovico Ariosto y Jacopo Sannazaro. Además de los edificios monumentales y de las ruinas del convento de las clarisas, los 56 000 metros cuadrados del recinto acogen huertos, viñedos y acantilados escarpados.
La visita
Para llegar a lo alto de la ciudadela puedes subir por un camino de herradura al aire libre con vistas o tomar el ascensor abierto en la roca, en funcionamiento desde los años setenta del siglo XX y con un recorrido de 60 metros. Vendido por el Estado a particulares en 1912, el castillo se restaura de forma continua y está abierto al público. Entre finales de junio y principios de julio acoge las proyecciones y los actos del Ischia Film Festival.
El consejo de la redacción
Al cruzar el túnel de acceso, levanta la vista hacia las aberturas del techo: son los matacanes originales del siglo XV, pensados para la defensa vertical frente a las invasiones llegadas del mar.
