La iglesia de San Domenico, en Fondi, está documentada junto con el convento dominico anejo solo desde mediados del siglo XIV. En 1466 el conde Onorato II Caetani la mandó reconstruir por completo y ampliar, y dotó de rentas a todo el conjunto. En 1729 pasó también por ella el papa Benedicto XIII.
Qué ver
La iglesia tiene dos naves, separadas por una serie de tres arcos ojivales de bloques de piedra. En un sillar encajado en el segundo pilar hay un toro esculpido en altorrelieve; en el centro, en el muro sostenido por los arcos, está la enseña de piedra de los Gaetani d'Aragona. A la derecha de la entrada está la tumba de Giulio Camponeschi, ciudadano de Fondi.
El convento tiene un claustro cuadrado, con veintidós pilares y dos columnas que sostienen otros tantos arcos ojivales, en apoyo de la terraza. Al pórtico se abre la sala capitular, con su portal y dos ajimeces, uno de tracería gótica y otro de lanceta. En el huerto, hasta 1835, se veía un naranjo plantado al revés, con las raíces hacia arriba: según la leyenda, porque no daba fruto.
La visita
Conviene comprobar con el Ayuntamiento de Fondi los horarios y el modo de acceso a la iglesia y al claustro.
El consejo de la redacción
Una tradición, hoy demostrada sin fundamento, quería que en el convento hubiera vivido y enseñado santo Tomás de Aquino: a los visitantes se les enseñaban la celda donde habría dormido, aquella donde habría enseñado y la capilla donde habría reposado su cuerpo. Las restauraciones recientes quitaron los muros levantados en el siglo XV para separar los tres espacios, y sacaron a la luz la iglesia conventual con frescos, la que funcionó hasta 1466.


