Sobre el portal de entrada, en una hornacina, sigue en pie una estatua de santa Ana: es casi todo lo que queda de la capilla vieja, hoy en estado de ruina. Se levanta cerca del monasterio de San Prospero, en Camogli, junto a una segunda capilla dedicada a la misma santa y erigida probablemente a lo largo del siglo XVII.
Qué ver
Las dos capillas de Sant'Anna, la vieja y la nueva, están a pocos pasos una de otra. De la primera quedan los muros sin techo y la hornacina sobre el portal con la estatua de la santa; la segunda, del siglo XVII, es un edificio pequeño e íntegro.
El monasterio contiguo es muy posterior: lo construyeron los monjes benedictinos de la congregación de Santa Maria di Monte Oliveto Maggiore de Siena y se abrió al culto el 2 de julio de 1883. Las dos capillas, por tanto, llevaban allí al menos dos siglos cuando llegaron los olivetanos.
La visita
La referencia es el monasterio de San Prospero, en el casco urbano: las capillas están en sus inmediaciones. La vieja, al ser una ruina, solo se mira desde fuera; la nueva no tiene horarios fijos de apertura, porque la vida religiosa del conjunto es la de la comunidad monástica.
El consejo de la redacción
Aconsejamos buscar primero la hornacina sobre el portal y después lo demás: en un edificio derrumbado, la estatua de santa Ana es lo único que ha quedado en su sitio, y es fácil pasar por delante sin verla. Merece la pena unir la parada a la subida hacia el monasterio: así las dos capillas se ven en la misma media hora.
