Desde 2005 crece en una de las zonas húmedas del jardín la Fuirena pubescens, una ciperácea originaria de Palestina llegada aquí como especie adventicia; un poco más allá está la Aphyllanthes, que en Cogoleto alcanza el límite oriental de un área de distribución por lo demás confinada a la Europa occidental. El jardín botánico de villa Beuca nació en 2002, creado por el ayuntamiento de Cogoleto con la aportación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, sobre una terraza a unos 100 metros sobre el nivel del mar, en la ladera occidental de la colina de Beuca, encima de la localidad de Mulinetto.
Qué ver
La parte vallada y visitable se llama Ambienti liguri y mide 19.000 metros cuadrados: reúne una decena de los ambientes vegetales más representativos de la región, desde el nivel del mar hasta la montaña, cada uno con su flora propia. Se pasa del sector del acantilado marino a dos zonas húmedas y de ahí a una amplia zona de cultivo con las producciones tradicionales del territorio ligur. Sumando la Cornice didattica, que es parque público, y la Cornice spontanea, dejada a la vegetación natural, el conjunto llega a 34.000 metros cuadrados.
El valor científico está en las especies raras, localizadas en Liguria o amenazadas de extinción, conservadas aquí junto a las comunes. Hay además una función social: el jardín lo gestiona la cooperativa social Il Rastrello, donde junto a operarios de jardinería, jardineros y titulados en agronomía trabajan personas con dificultades psíquicas y sociales, bajo la supervisión de un comité científico. El centro está en red con los demás jardines botánicos ligures y colabora con universidades y organismos de investigación.
La visita
Los Ambienti liguri tienen horarios estacionales y la entrada es de pago; los grupos y los colegios reservan, normalmente en sábado, y pueden pedir la visita guiada. El parque público de alrededor se recorre con más libertad. Se está al borde del parque natural regional del Beigua, así que conviene calzado de marcha: el terreno está en pendiente y los senderos siguen los bancales.
El consejo de la redacción
Llame antes y pida la visita acompañada: aquí las plantas las explican las mismas personas que las cuidan, y se nota, sobre todo en las zonas húmedas, que a simple vista parecen dos charcas y son la parte más delicada del jardín. Si tiene tiempo, suba después hacia el Beigua: se ve de dónde viene la flora que aquí abajo se ha puesto en orden.
