De la iglesia del siglo XIV solo queda el campanario rojo: cinco pisos, remate en aguja, tres órdenes de ventanas triples, algunas cegadas en el siglo XVII. El resto se derribó en 1535 para levantar el edificio actual, de cruz latina y con cúpula. La fachada se trasladó a levante en 1655 y se rehízo en 1916 en formas neorrenacentistas, según un dibujo de Luigi Guglielmo Camogli, nacido en Varazze. Cerca asoman los restos de la primera Sant'Ambrogio románica, absorbida por la muralla del siglo XII y ya citada en un documento de 1139.
Qué ver
El interior tiene tres naves, con capillas y seis altares laterales barrocos del siglo XVIII. Giuseppe Isola pintó al fresco la nave central con Historias de san Ambrosio y los Evangelistas en las pechinas de la cúpula; los cruceros son de Lazzaro De Maestri. En el altar mayor está la Asunción de María, una figura de mármol que Francesco Maria Schiaffino talló en 1740, y en el cascarón absidal trabajaron también Antonio Quinzio y Francesco Semino.
En la nave derecha, cuarta capilla, hay un políptico sobre tabla de fondo de oro del siglo XVI de Giovanni Barbagelata, con san Ambrosio entre santos y ángeles músicos; en el crucero, la Aparición de Cristo a san Gregorio de Orazio De Ferrari. A la izquierda, la patrona de la villa, Catalina de Siena, es una talla de Anton Maria Maragliano, y un fresco de Santino Tagliafichi muestra al beato Jacopo da Varazze, autor de la Leyenda dorada, reconciliando a las facciones genovesas. De Luca Cambiaso es la tabla de la Virgen con san Juan Bautista y san Francisco; de Antonio Brilla, las estatuas de 1873.
La visita
La colegiata está en la piazza Sant'Ambrogio, dentro del perímetro de las murallas medievales de Varazze, a pocos minutos del paseo marítimo. Su atrio está pavimentado con risseu, el mosaico de guijarros blancos y negros que en Liguria precede casi siempre a las iglesias de pueblo, y al lado se abre el oratorio de San Giuseppe e della Santissima Trinità. Es parroquia en activo: las horas útiles son las de alrededor de las misas y durante los oficios conviene quedarse al fondo. El órgano, de transmisión eléctrica, es obra de la casa Inzoli de Crema, que en 1983 lo construyó alrededor de un instrumento turinés de los años treinta.
El consejo de la redacción
Entrad por el fondo y quedaos un minuto bajo la cúpula antes de mirar las capillas: desde ahí se entiende cómo la iglesia se rehízo y se reorientó alrededor del viejo campanario, que se quedó donde estaba. Después salid y dadle la vuelta entera hasta la muralla medieval: los sillares de la primera iglesia románica siguen ahí dentro.
