Durante dos siglos esta iglesia ligur perteneció a una abadía piamontesa. Donde hoy se alza la parroquial había un monasterio benedictino, y en 1095 una bula de Urbano II asignó su propiedad a la Sacra di San Michele, en el Val di Susa: las tierras de la Iglesia no conocían fronteras regionales, y un abad en una montaña del Piamonte cobraba las rentas de una vertiente del Apenino ligur.
Qué ver
La posesión fue reconfirmada por tres papas en siglo y medio, y el censo de los bienes de la abadía llegaba hasta Francia y España. Luego las cosas cambiaron: en 1258 una bula pasó San Lorenzo a la basílica de los Fieschi de San Salvatore, aquí al lado, y la iglesia fue erigida en priorato.
El traspaso no fue casual. Uno de los papas que habían gestionado aquellas listas era Inocencio IV, es decir un Fieschi: la familia más poderosa de este valle. En pocas décadas la propiedad pasó de una abadía lejana a la casa del lugar, que así controlaba a la vez las tierras y las iglesias de su territorio.
La visita
La iglesia está en via Benedetto Chiappe, en el centro de Cogorno, sobre Chiavari; es la parroquial, así que abre para los oficios. Veinte minutos.
El consejo de la redacción
Baje a San Salvatore, unos cientos de metros más abajo, y mire la basílica de los Fieschi: una iglesia gótica de franjas blancas y negras, desproporcionada respecto al pueblo que la rodea. Es el monumento que una familia se construye cuando da un papa a la Iglesia, y explica toda la historia que acaba de leer.
