El edificio es un molino papelero de 1756 y, en Acquasanta, eso no es un detalle menor: en Mele el papel fue durante siglos el oficio de referencia, y la industria papelera sostiene todavía buena parte de la economía del municipio, junto con la madera y la alimentación. Restaurada en 1992 y abierta al público en 1997, la vieja fábrica se convirtió en el Centro di Testimonianza ed Esposizione dell'Arte Cartaria, para todos aquí el museo del papel, bajo la dirección de Francesco Pirella, editor e inventor del Antilibro.
Qué ver
Dentro se reúnen los testimonios históricos de la producción papelera local: no un gabinete de curiosidades, sino el relato de un trabajo que ocupó este valle durante generaciones. Conviene mirar primero el edificio y después el contenido, porque los molinos nacieron aquí por una sola razón: el agua nunca falta. El Gorsexio, el Ceresolo y el Acquasanta bajan hacia el sur y más abajo forman el Leira, que llega al mar en Voltri.
Lo mejor es la parte práctica. El centro organiza actividades didácticas en las que el papel no solo se mira: se intenta fabricarlo, y es la manera más directa de entender lo que cuesta sacar una hoja de una pasta de fibras. Funciona con los niños y funciona también con los adultos que creían saberlo todo.
La visita
El museo está cerca de la aldea de Acquasanta, en el fondo del valle al noroeste de Génova. Justo al lado, separado de las casas solo por el torrente del mismo nombre, se alza el santuario de Nostra Signora dell'Acquasanta, levantado entre 1683 y 1718 y desde siempre meta de las cofradías de Mele, Arenzano, Crevari, Voltri y Pra'. Desde Génova Voltri se sube por la carretera estatal 456 del Turchino; los autobuses de AMT enlazan a diario la ciudad con Mele y sus aldeas. Conviene comprobar los horarios antes de salir: es una estructura pequeña, no un museo de ciudad.
El consejo de la redacción
Aconsejamos preguntar por el taller al reservar: una hoja hecha con las propias manos es el único recuerdo de Mele que merece la pena llevarse. Y calcular media jornada en lugar de una hora, porque el santuario está al lado y el salto del molino papelero a la iglesia de los peregrinos explica Acquasanta mejor que cualquier panel.
