En 1268 pasó por aquí Conradino de Suabia, y no fue el primer nombre grande: a la corte de los Del Carretto en Cairo llegaron, en el Duecento, trovadores como Folquet de Romans, Pietro de la Mula y Arnaut Daniel, al que Dante hace hablar en el Purgatorio con el nombre de Arnaldo. El castillo, llamado también Del Carretto-Scarampi para distinguirlo del Castellazzo y del de la aldea de Carretto, se levantó entre los siglos XI y XII en la altura que domina el pueblo, en el alto valle del Bormida. Fue la casa de Ottone Del Carretto tras el reparto de los dominios paternos entre él y su hermano Enrico II, a la muerte de Enrico I, llamado il Guercio, ocurrida entre 1184 y 1186.
Qué ver
Lo que queda son ruinas, pero la posición explica todo lo demás: la fortaleza-residencia dominaba a la vez el pueblo y la ruta comercial que subía hacia Cortemilia, Alba y Asti, la llamada Magistra Langarum. Era una buena carta: en 1214 el marqués Ottone I cedió sus tierras a la República de Génova y recibió a cambio la investidura oficial, consolidando su poder sobre el valle del Bormida.
La propiedad cambió varias veces de manos: en 1322 pasó al marqués Manfredo IV de Saluzzo y, entre 1337 y 1339, a los Scarampi, familia de Asti que adaptó el castillo como residencia propia. El final llegó con las guerras de sucesión entre genoveses, franceses, españoles y saboyanos: el asedio saboyano de 1625 golpeó con dureza al pueblo y en 1627 de la antigua morada carretesca solo quedaban ruinas. Los Scarampi bajaron entonces al núcleo urbano, al palacio que lleva su nombre y que desde 1972 alberga en parte la biblioteca municipal.
La visita
El sitio es una ruina en posición dominante sobre Cairo Montenotte, en la provincia de Savona: se sube desde el pueblo y la subida ya forma parte de la visita, porque enseña hasta qué punto el castillo se apoyaba sobre las casas. No hay salas cubiertas que recorrer ni taquilla: hay que contar con terreno irregular y vegetación. Quien quiera completar el cuadro puede pararse después en el pueblo, ante el palacio Scarampi, y cerrar el círculo entre la fortaleza abandonada y la residencia que la sustituyó.
El consejo de la redacción
Aconsejamos subir con una fecha en la cabeza: 1213, el año en que la tradición popular hace pasar a Francisco de Asís por la corte de Ottone I. El relato dice que el fraile curó a la hija sordomuda del marqués y que este, en agradecimiento, mandó construir el convento de los franciscanos, donde los Del Carretto obtuvieron derecho de sepultura. Es una leyenda y no un documento, pero explica bien por qué un castillo reducido a unos pocos muros sigue contando para Cairo.
