Quien construía dejaba la fecha donde nadie la habría leído. En este oratorio está escrita en el bajocubierta, es decir en el espacio oscuro entre las bóvedas y el tejado, y dice 1655: se considera el año en que el edificio se rehízo de arriba abajo, o al menos se transformó a fondo. La misma fecha aparece también en un muro exterior.
Qué ver
Un oratorio con esta advocación estaba ya aquí en 1585, pero de cómo era antes no se sabe casi nada. Era la sede de la cofradía de la Anunciación, y como todos los oratorios ligures era ante todo una sala: un ambiente único, ancho, sin columnas, hecho para reunir a los inscritos y para guardar los enseres de las procesiones.
Entre finales del siglo dieciocho y principios del diecinueve las tropas napoleónicas lo dañaron. No es un caso aislado: los oratorios de las cofradías eran precisamente los edificios que los ejércitos requisaban con más gusto, porque un salón sin divisiones internas es un almacén o un cuartel ya listo.
La visita
El oratorio está en via Santissima Annunziata, en Spotorno, y depende de la parroquial homónima; abre para los oficios y para las actividades de la cofradía. Un cuarto de hora.
El consejo de la redacción
Rodee el edificio y busque la fecha grabada en el muro exterior. Ahí es donde una obra se firma: no con el nombre del arquitecto, que casi nunca lo había, sino con el año en que el trabajo terminó. En una iglesia de pueblo esa cifra suele ser el documento más fiable que existe.
