Noli fue diócesis autónoma de 1239 a 1820, y su territorio se detenía en Spotorno, Vezzi Portio y Bergeggi: tres municipios, poco más. La iglesia de Nostra Signora delle Grazie es la capilla de aquel obispado diminuto, integrada en el palacio episcopal hasta tal punto que desde la calle cuesta reconocerla como iglesia.
Qué ver
Sus orígenes podrían remontarse al año 1000, pero la primera imagen precisa es de 1585, cuando monseñor Nicolò Mascardi la describió como una capilla de nave única, con techo de vigas de madera, suelo de cal y campanario orientado a levante. Una inscripción a los pies recuerda que la iglesia actual se sacó de un edificio más antiguo.
Lo que se ve hoy se debe en cambio al obispo nolés Antonio Maria Arduini, que mandó rehacer el interior entre 1769 y 1775: barroco genovés, con los estucos y las molduras propias de los talleres de la Riviera de aquellos años. Es una iglesia pequeña y vale como documento de un poder eclesiástico local que aquí mantenía unidos un palacio, una corte y un puerto.
La visita
Está en el casco antiguo, dentro del complejo del Vescovado, a pocos minutos a pie de las calles principales. No tiene horarios de monumento y la apertura depende de la parroquia, así que puede encontrarse cerrada; en ese caso queda la placita de delante, asomada a la bahía de Noli y a un buen trecho del golfo.
El consejo de la redacción
Vengamos a última hora de la tarde, cuando la luz cae sobre la bahía de enfrente: la parada en la placita vale tanto como el interior. Y leamos esta iglesia junto a las otras dos de Noli, San Paragorio fuera de las murallas y San Pietro en la piazza della Cattedrale. Puestas en fila, cuentan cómo un obispado de tres pueblos construyó, trasladó y rehízo durante seis siglos.
