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🖼️ Museos

Museo del Novecento

📍 Milano, Lombardía · 72/100

La mejor manera de mirar la piazza del Duomo es desde el último piso del Arengario, detrás de la Estructura de neón de Lucio Fontana: un arabesco de luz blanca colgado del techo, y debajo la catedral que llena el ventanal. El Museo del Novecento nació el 6 de diciembre de 2010 dentro del palacio construido por el fascismo para cerrar la plaza, vaciado y rehecho por Italo Rota con una rampa en espiral que sube desde la estación de metro hasta la terraza. Reúne las colecciones municipales del siglo pasado, unas cuatrocientas obras casi todas italianas, ordenadas como un relato del futurismo a los años ochenta.

Qué ver

Se sube por la rampa, con los Baños misteriosos de De Chirico en el centro, y se empieza con las vanguardias extranjeras en una sola sala, Picasso, Braque, Klee, Kandinsky, Modigliani; luego el futurismo, que es el corazón del museo: la sala entera dedicada a Boccioni, con la Carga de los lanceros, y alrededor Balla, Carrà, Severini, Depero. Muchas de estas obras vienen de la colección Jucker, comprada por el Ayuntamiento en 1992, y desde 2022 se han sumado veintiséis obras maestras de la colección Mattioli. En el segundo piso el Novecento y la pintura metafísica, con las salas de Morandi, Melotti y Marino Marini, y Arturo Martini.

En el tercer piso, en lo alto de la torre, la sala de Fontana con el techo de 1956 llegado de un hotel de la isla de Elba, los Conceptos espaciales y el neón; luego Vedova, Burri, Manzoni y los artistas de Azimuth. Una pasarela suspendida lleva al interior del Palazzo Reale, donde el recorrido continúa con el arte cinético, el pop italiano, Fabro y Kounellis, hasta el Arte povera. El Cuarto Estado de Pellizza da Volpedo, que durante doce años abrió la visita, ha vuelto a la Galería de Arte Moderno.

La visita

La entrada está en la piazza del Duomo, junto al Palazzo Reale, con acceso directo desde el entresuelo del metro; cierra los lunes. En el último piso hay un restaurante con terraza sobre la plaza, abierto también a quien no visita el museo. El museo forma parte de los museos municipales de Milán, y se combina en una tarde con las exposiciones del Palazzo Reale o con el Duomo.

El consejo de la redacción

Vaya a última hora de la tarde en invierno: la rampa le lleva arriba mientras fuera cae la noche, y al llegar a la sala de Fontana el neón se enciende contra la plaza iluminada y las agujas del Duomo. Es la imagen que ha hecho la fortuna de este museo, y no decepciona. Luego baje a pie por la escalera hacia el ventanal, no en ascensor.

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