Los patronos de Venafro son los santos Nicandro, Marciano y Daría, y su fiesta dura tres días: el 16, el 17 y el 18 de junio. Nicandro y Marciano eran dos soldados romanos, probablemente originarios de Mesia — la actual Bulgaria —, destinados en Venafro; según la tradición, Daría era la esposa de Nicandro. Abrazaron el cristianismo sabiendo bien lo que arriesgaban, fueron arrestados y el 17 de junio del 303 condenados a muerte por no querer renegar de la fe.
Tradición y documentos aquí no coinciden del todo: el Martirologio romano recoge el martirio de Nicandro y Marciano, pero no el de Daría, que vive solo en la leyenda popular. Fue ella, se cuenta, quien animó a su marido a confirmar la fe en Cristo negándose a sacrificar a los dioses paganos. En la basílica de los Santos Nicandro, Marciano y Daría, con el convento anejo, se conservan el busto de plata de san Nicandro, la cabeza relicario de oro y algunas reliquias de los mártires.



