Entre 1522 y 1527 el conde Enrico Pandone hizo pintar al fresco en los muros de su castillo los mejores caballos de su propia yeguada: ni escudos ni batallas, animales retratados uno a uno. La elección dice bastante del personaje y también del edificio, nacido para la guerra y acabado como escaparate de un señor renacentista. Enrico no lo disfrutó mucho: traicionó a Carlos V de Habsburgo y fue decapitado, y el feudo pasó a otras casas, entre ellas los Lannoy.
La fortaleza existía desde hacía siglos, en un punto elegido para controlar la entrada del alto valle del Volturno. El terremoto de 1349 la derribó; la reconstrucción la rodeó con un recinto cuadrangular y al menos dos torres. En 1443, con la llegada de los aragoneses, entraron los Pandone: Francesco mandó ensanchar el foso y reforzar las defensas, Enrico añadió la logia y el jardín y convirtió la máquina militar en palacio. A comienzos del siglo XVIII el complejo feudal pasó a los Carafa, y en la segunda década del siglo XIX a los Lombardi, que siguen siendo sus propietarios.
Qué ver
El castillo se lee por estratos. Al pie de la torre del homenaje asoman los restos del núcleo más antiguo, una estructura de un solo bloque; alrededor corre el foso; en los ángulos norte, oeste y sur se levantan tres grandes torres circulares de base troncocónica. Tres, y no las cuatro de rigor: la cuarta, si existió, desapareció junto con la disposición original, y es esa asimetría la que hace reconocible el perfil a primera vista. Con los Lannoy, nuevas intervenciones en la arquitectura y en las decoraciones acentuaron todavía más el carácter residencial. Dentro, las salas albergan el Museo nazionale di Castello Pandone, donde los frescos ecuestres siguen siendo la pieza fuerte.
El consejo de la redacción
Dé primero la vuelta por fuera: los añadidos, derribos y reformas de las familias que se fueron sucediendo han dejado en la fábrica juntas y costuras bien visibles, y entender dónde termina la fortaleza y dónde empieza el palacio hace mucho más provechosa la visita a las salas.
