El patrón de Canelli es santo Tomás apóstol, festejado el 21 de diciembre, con la iglesia parroquial a él dedicada en el centro de la ciudad. Canelli es, junto con Nizza Monferrato, el segundo centro más importante de la provincia de Asti, tanto por su realidad productiva y cultural como por número de habitantes, y debe su fortuna, desde finales del siglo XVIII, al desarrollo de la industria enológica del Moscato d'Asti y el Asti Spumante.
Bajo la ciudad se ramifican las célebres «catedrales subterráneas», obras maestras de ingeniería y arquitectura enológica donde millones de botellas fermentan a una temperatura constante de entre 12 y 14 grados: el 22 de junio de 2014 Canelli y el Asti Spumante fueron declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO, dentro del paisaje vitivinícola de Langhe-Roero y Monferrato. El municipio alberga algunas de las bodegas más históricas del Piamonte, como Gancia, Bosca, Contratto y Coppo, y en 1994 una crecida del torrente Belbo invadió las bodegas causando graves daños al espumante en fermentación.


