La villa Griselli se construyó en Caluso en 1926 por voluntad del doctor Ercole Griselli, nacido en el pueblo pero que había pasado los años anteriores en Argentina, donde se dedicó al tratamiento de la difteria. Volvió con dinero y con ideas: la casa que se hizo construir es de estilo art nouveau y, en el panorama arquitectónico del Canavese, sigue siendo una excepción.
Qué ver
El elemento que se reconoce de lejos es la torrecilla, cerrada por una cubierta cónica delgada y muy empinada. Alrededor, las fachadas son deliberadamente asimétricas, con volúmenes que sobresalen y retroceden y tejados que se cruzan a alturas distintas; lo que las mantiene unidas es la combinación calibrada de los materiales, que da al edificio una cohesión estilística que la irregularidad de las masas por sí sola no bastaría a garantizar. El gusto es nórdico más que mediterráneo: maderas oscuras a la vista bajo los aleros, hierros trabajados en las balconadas, pizarra en las cubiertas.
La visita
Los estudiosos han vinculado esta arquitectura a los ensayos de Ernesto Basile y de Giuseppe Sommaruga, los dos grandes nombres del Liberty italiano, y han reconocido en ella ecos de la obra de Henry van de Velde y de la Escuela de Nancy. Pero la hipótesis más sugerente tiene que ver con Buenos Aires, capital del art nouveau sudamericano, que Griselli había conocido durante su estancia argentina: la villa sería entonces el recuerdo construido de una ciudad lejana, traído de vuelta a un pueblo de viñas del Canavese.
El consejo de la redacción
Conviene mirar bien la fecha, porque lo explica todo: 1926. En Europa la temporada del art nouveau había terminado hacía tiempo, arrastrada primero por la guerra y luego por el gusto racionalista. Griselli hizo construir una villa fuera de su tiempo, en un estilo que en Turín ya no se usaba y en el Canavese casi nunca se había usado, y eso la convierte en un caso aislado más que en un ejemplo. Mírela de lado y no de frente: las fachadas están pensadas para no parecerse nunca entre sí, y al rodearla la torrecilla cambia de relación con el resto de la casa a cada paso.
