🌋 Naturaleza y vistas

Riserva naturale integrale Macalube di Aragona

📍 Aragona, Sicilia · 55/100

El nombre de este sitio viene del árabe maqlub, que significa vuelco: aquí el terreno se da la vuelta solo. Son volcancitos de barro, conos de pocos decímetros de los que sale arcilla líquida empujada por el gas. La zona es famosa desde siempre: escribieron de ella Platón, Aristóteles, Diodoro Sículo y Plinio el Viejo, y en época romana aquel barro se usaba para curar el reuma.

Qué ver

Un paisaje gris y desnudo, sin vegetación, que parece fuera de lugar en medio de los campos de Agrigento. No faltan las leyendas: una dice que las erupciones empezaron en 1087 tras una batalla entre árabes y normandos, tanto que al líquido grisáceo lo llamaron sangre de los sarracenos; otra cuenta de una ciudad tragada por la tierra por haber ofendido a una divinidad.

Guy de Maupassant, que pasó por aquí a finales del siglo diecinueve, los describió como «pústulas de una terrible enfermedad de la naturaleza». No es un cumplido, pero recoge bien el efecto que produce este sitio: no es bello, es inquietante, y por eso se habla de él desde hace dos mil quinientos años.

La visita

La reserva está cerrada al público desde 2014, cuando una explosión de barro mató a dos niños. No se entra, y el cierre debe respetarse al pie de la letra: es una decisión tomada después de una tragedia, no un exceso burocrático. Se puede ver el paisaje desde los bordes, junto a la carretera.

El consejo de la redacción

Vale la pena entender por qué es peligroso. Estos no son volcanes: el barro está frío, y lo que lo empuja fuera es el gas que sube del subsuelo. Significa que no hay ningún aviso térmico, ninguna señal que alguien pueda leer, y que un cono tranquilo durante años puede entrar en erupción en pocos segundos. Es la imprevisibilidad, no el calor, lo que hace de este terreno algo que se mira de lejos.

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