El 15 de junio se celebra la fiesta del patrón, san Vito mártir. Empieza por la tarde con el antiguo juego de la antenna a mare: una viga de madera de diez metros, suspendida sobre el agua y hecha resbaladiza con una capa de jabón, que los participantes deben recorrer para agarrar la banderita del extremo.
Después llega el desembarco de los Santos en la playa: al atardecer llegan del mar, en una pequeña barca, tres figurantes. Mientras tanto, dentro del santuario la estatua de san Vito se reviste con los exvotos de los fieles, luego se presenta solemnemente y la llevan a hombros los devotos en la procesión final, que da la vuelta al pueblo. Se cierra con fuegos artificiales.