Las patronas de Santa Fiora son las santas Flora y Lucila, festejadas el 29 de julio en la Pieve a ellas dedicada.
En la pedanía de Marroneto se transmite de generación en generación el «Carnevale morto» (Carnaval muerto), una original representación carnavalesca en la que se despide al «Carnevale», matado por la «Quaresima» (Cuaresma). El pueblo conserva el Museo de las minas de mercurio del Monte Amiata, Palazzo Sforza Cesarini y el Convento de la Santissima Trinità alla Selva.