La Torre Druso, más propiamente la torre Treuenstein (en alemán Gscheibter Turm o Treuenstein), es una torre cilíndrica en el barrio de Gries, en Bolzano: el torreón superviviente de un castillo desaparecido.
Qué ver
La torre mide poco más de veinte metros de altura y tiene un diámetro interior de poco más de cuatro metros; en la base hay huellas de un muro de cerca. Destaca por sus almenas en cola de milano y sus estrechas aspilleras. Al lado está la capilla de San Osvaldo (Oswaldkapelle), también del siglo XIII. El caserón de estilo Tudor que se ve junto a la torre lo hizo construir en 1862 el propietario de entonces, Karl Pieschl de Berlín, sobre diseño del arquitecto municipal de Bolzano Sebastian Altmann, presumiblemente sobre los restos del antiguo castillo.
El nombre italiano procede de una tradición del siglo XVII, del padre franciscano Ferdinand Troyer de Bolzano (Cronica der Stadt Bozen, 1648), según la cual la torre sería una fortificación hecha construir por Druso el Mayor; en realidad son los restos visibles del desaparecido castillo de Treuenstein, construido por la familia del mismo nombre. Sobre la fecha las fuentes discrepan: una indica principios del siglo XIII, con el nombre Trowenstein citado en 1231, otra una construcción querida por el conde del Tirol Meinardo entre 1276 y 1278 para su fiel vasallo Federico, a quien debería su nombre, Treuenstein, «piedra fiel». Tras la extinción de la familia el castillo cambió varias veces de manos y cayó en ruina, hasta quedar, ya en el siglo XV, solo la torre principal. En 1497 un documento de Maximiliano I la llama por primera vez zum Scheyblingen turn, «torre redonda», de donde viene el nombre alemán actual.
La visita
La torre está en Gries, en Bolzano; las fuentes consultadas no dicen si puede visitarse por dentro ni en qué condiciones, así que el acceso conviene comprobarlo.
El consejo de la redacción
Mirad el remate: las almenas en cola de milano y las estrechas aspilleras son lo que queda del torreón, mientras que el caserón de estilo inglés junto a la torre es del siglo XIX.

