El patrono de Attigliano es san Lorenzo Mártir, festejado el 10 de agosto. La iglesia a él dedicada, de concepción moderna y que data de 1983, luce vidrieras artísticas realizadas en mosaico y un portal de bronce, obra de la escultora Nadia Rognoni; en el jardín frente al atrio, un monumento de bronce de la escultora Annita Mechelli representa a la AVIS de Attigliano, una de las numerosas asociaciones activas en el pueblo.
A principios del siglo XIII, Attigliano se vio envuelta en guerras por el control de su castillo, de importante posición estratégica, y Todi aseguró su posesión: hasta el siglo XVI el pueblo fue repetidas veces escenario de guerras y asaltos, pasando del dominio de Todi al de la Santa Sede, después a Amelia, antes de volver definitivamente bajo el condotiero Bartolomeo d'Alviano. Fue su sobrino Corrado, o Consolo, quien construyó el palacio Baronale y la iglesia de la Madonna del Porto, hoy iglesia del cementerio. El pueblo conserva también la iglesia de la Madonna delle Grazie, erigida entre las dos guerras mundiales en las afueras del pueblo, que custodia un cuadro de la Virgen pintado sobre una teja por un artista desconocido, antaño punto de unión y devoción para las familias de los combatientes.