El 18 de junio de 2008 más de 4000 personas se apretaron en el parque para el último concierto italiano de Bob Dylan. El castillo que hacía de fondo, sin embargo, no es tal: es un edificio de estilo, levantado en 1911 según el proyecto del ingeniero Carlo Saroldi para el barón Charles-Maurice Gamba, marido de Angélique d'Entrèves.
Qué ver
El volumen es compacto, casi cúbico, con una pesada torre cuadrada en el centro y al menos cuatro plantas; el lado sur cae a plomo sobre el Dora Baltea y se reconoce desde la autopista. Desde 2012 alberga el museo de arte moderno y contemporáneo del Valle de Aosta: la pinacoteca regional, unas 150 obras, ocupa trece salas en la primera y la segunda planta, mientras que la tercera y el mirador de la torrecilla acogen las muestras temporales, inauguradas con los cuadros de Italo Mus. El parque, abierto todo el año, guarda tres árboles monumentales: la secuoya gigante plantada en 1888 junto al castillo llega a 37 metros, y algo más allá crecen una acacia de tres espinas centenaria y un ciprés calvo.
La visita
El castillo reabrió el 27 de octubre de 2012, tras la restauración de 2011, pensado como polo regional del arte moderno; parte de las obras sigue esperando sitio y se guarda en una sala-archivo visitable con cita previa. El parque, con sus paseos, bancos y una fuente de madera, se recorre libremente y es la parte que más usan los valdostanos.
El consejo de la redacción
¿Poco tiempo? Suba a la tercera planta: las muestras temporales cambian y desde el mirador se ve el valle desde arriba. Luego, en el parque, busque la secuoya: lo único aquí más viejo que el castillo.
