La pieza que se recuerda es una Flagelación de Cristo de 1561, pintada sobre vidrio. Está en el museo parroquial, abierto en 1983 dentro de la iglesia de San Vincenzo, edificio románico de los siglos XI y XII y monumento más antiguo del pueblo.
Qué ver
En las vitrinas hay relicarios, ornamentos y cruces procesionales, entre ellas una cruz de altar de plata de fabricación saboyana de la segunda mitad del siglo XV, una cruz de casulla bordada con la Coronación de la Virgen y una jofaina de latón de estilo flamenco-renano de los siglos XV y XVI. El tesoro incluye además dos esculturas de madera notables: un san Mauricio policromado de comienzos del siglo XV, procedente de la iglesia homónima de la aldea de Moron, y una Virgen con el Niño tallada en la segunda mitad del siglo XIV.
La visita
El museo se ve junto con la iglesia, en el centro: es una colección pequeña, de las que se recorren en media hora, pero con alguna pieza que un museo mayor pondría en primera fila.
El consejo de la redacción
Mire la Flagelación a contraluz si puede: la pintura sobre vidrio solo se explica cuando la luz la atraviesa. Y eche un vistazo a la iglesia, que conserva una cripta prerrománica.
