La fiesta de san Marcos evangelista, patrón de Venecia, cae el 25 de abril. Las celebraciones principales son en la basílica: la misa solemne de la mañana y las vísperas de última hora de la tarde, ambas presididas por el patriarca. En tiempos de la Serenísima salía de la plaza de San Marcos una procesión con las máximas autoridades civiles y religiosas de la República, y al santo se dedicaban otros dos días: el 31 de enero, recuerdo del traslado de sus reliquias a Venecia, y el 25 de junio, día en que en 1094 se encontró el lugar donde habían sido escondidas.
El 25 de abril es también el día del bòcolo: una tradición de siglos manda regalar a novias y esposas un capullo de rosa roja, en señal de amor. La leyenda cuenta la historia de María, hija del dux Angelo Partecipazio, y del joven Tancredi, que partió a combatir a los árabes en España con el ejército de Carlomagno para vencer la oposición del dux a la boda, y cayó en batalla, ensangrentado, sobre un rosal.
Como el 25 de abril es también el aniversario de la Liberación, para no perder el día festivo el Ayuntamiento trasladó la festividad local del patrón al 21 de noviembre, fiesta de la Madonna della Salute, que recuerda el fin de la peste de 1630.



