Murano es la isla del vidrio y casi todo el mundo va por los hornos, pero lo más antiguo de la isla es un suelo. En la basílica de los Santi Maria e Donato, que era la iglesia madre de Murano cuando Venecia era todavía una obra, el pavimento de mosaico lleva una fecha, 1141, y encima hay pavos reales que beben, águilas, grifos y dos gallos que llevan un zorro atado a un palo, cabeza abajo, como se lleva la caza: la venganza de los animales, puesta en teselas de mármol y vidrio.
Qué ver
El suelo se mira caminando por encima, sin cuerdas: una alfombra de círculos, nudos y figuras cuyo dibujo cambia en cada tramo. Arriba, en la bóveda del ábside, está la Virgen orante sobre fondo de oro, sola, de pie, altísima y sin el Niño: una figura bizantina de una gravedad que en Venecia solo se encuentra en Torcello. El techo es una quilla de nave, de madera, y detrás del altar cuelgan cuatro huesos enormes, que la tradición dice del dragón muerto por san Donato.
La iglesia se fundó quizá en el siglo séptimo y se reconstruyó en el doce; en 1125 al título de la Virgen se añadió el de san Donato, cuyo cuerpo había traído aquí desde Cefalonia la flota veneciana. Pero la parte que de verdad justifica el viaje es el exterior del ábside, hacia el canal: dos órdenes de arcadas, una galería de columnillas pareadas, ladrillo y mármol alternados. Es la parte de atrás, y es más hermosa que la de delante.
La visita
Se llega en vaporetto a la parada Museo, en el canal grande de Murano, y se da la vuelta hasta el campanario exento; entrada libre con donativo, cierre a mediodía y durante los oficios. Media hora. El museo del vidrio está a dos minutos en el mismo paseo, y conviene poner las dos cosas en la misma tarde.
El consejo de la redacción
Antes de entrar, rodee la iglesia hasta el puente sobre el canal y mire el ábside desde allí: es el punto por el que vale la pena tomar el vaporetto. Después, dentro, busque los dos gallos con el zorro, en la parte derecha del suelo: llevan ahí novecientos años y nadie ha sabido nunca decir con certeza qué querían decir.
