El palacio Aragona está cerca del parque municipal de Vasto. Lo construyó en 1522 Dario d'Antonello, de Vasto, que lo dedicó a Maria d'Aragona, marquesa del Vasto y esposa de Alfonso d'Avalos. Según un relato transmitido, el dinero procedía de una gran suma dejada en custodia por un militar francés del séquito de Lautrec, que no volvió a recogerla. El conjunto estaba formado por varios cuerpos dispuestos en torno a tres patios, con neveros, derribados después para construir el estadio, y una iglesia, la capilla de Santa Maria di Costantinopoli. Más tarde el marqués Cesare Michelangelo d'Avalos lo transformó en residencia principesca y lo enriqueció con objetos de arte; a su muerte el palacio cayó en el abandono.
Qué ver
A comienzos del siglo XIX el conjunto tenía veintiuna estancias en la planta baja y catorce en las superiores, con una torre y la pequeña iglesia. En 1820 lo compró Giuseppantonio Rulli; a finales del siglo llegó a Ortensia d'Avalos, esposa de Giovanni Quarto di Belgioioso, que lo mandó restaurar. En 1922 se vendió a Umberto Mariani y a su mujer Giulia Zaccagnini, emigrantes que volvían de Estados Unidos, que lo modificaron añadiendo nuevos cuerpos.
Los espacios que hoy se usan como salas de exposiciones y centro cultural son los que en los años cincuenta albergaban los talleres de elaboración del tabaco. Se llaman «Scuderie di Palazzo Aragona», las caballerizas, en homenaje al duque de Belgioioso y a su pasión por los caballos. Allí hay una muestra que recuerda la ceremonia del Toisón de Oro de 1723.
La visita
Exposiciones e iniciativas en las Scuderie cambian con el tiempo: conviene comprobar programa y horarios con el Ayuntamiento de Vasto.
El consejo de la redacción
Dos curiosidades. De 1892 a 1898 el palacio albergó el observatorio meteorológico de Vasto. Y en 1897 el administrador del conjunto, Avveduto Bartoli Avveduti, tuvo una hija, Maria Antonietta, que con el nombre artístico de Elena Sangro se convirtió en una estrella del cine mudo.
