El palacio d'Avalos, en el centro histórico de Vasto, fue la residencia de los marqueses del Vasto hasta 1806. La primera noticia es de 1427: un documento, recogido por el cronista del siglo XVII Nicola Alfonso Viti, en el que el condotiero Giacomo Caldora, señor feudal de la ciudad, indemniza a los frailes agustinos por haber usado parte de su huerto. En el siglo XV Flavio Biondo lo llamó «superbissimo». Cuando Vasto pasó a los d'Avalos, la familia prefirió este palacio al castillo y lo convirtió en el centro del gobierno de la ciudad. En 1566 la incursión otomana de Piyale Pachá lo saqueó y lo destruyó en buena parte; permaneció en ruinas hasta 1573, y la reconstrucción, impulsada por el cardenal Innico d'Avalos d'Aragona, se cerró hacia finales del siglo.
Qué ver
La fachada a la piazza Lucio Valerio Pudente es la de la reconstrucción del siglo XVI, en un estilo entonces en uso en Roma: ventanas rematadas por frontones, cornisa de modillones, piedras angulares almohadilladas. El portal, del que han reaparecido las jambas y parte de la arquivolta esculpida, tiene en cambio un arco rebajado de gusto durazzesco-catalán, es decir, gótico tardío. El lado norte, hacia la piazza del Popolo, refleja el siglo XVIII napolitano y se atribuye a Mario Gioffredo; el oriental tiene dos cuerpos salientes con logia que sostienen terrazas a la altura de la planta noble. Al sur está el jardín, donde han reaparecido restos del edificio de los Caldora.
Desde 1974 el palacio es del Ayuntamiento y alberga los museos municipales: el Museo arqueológico, con muchas piezas romanas; la Pinacoteca, nacida de la donación de los hermanos Palizzi en 1898, con obras de Filippo Palizzi, Francesco Paolo Michetti y Gabriele Smargiassi; el Museo del traje antiguo; y una galería de arte contemporáneo formada en torno a la donación Paglione-Olivares, con artistas italianos y españoles.
La visita
El palacio se visita a través de sus museos; conviene comprobar horarios, entradas y secciones abiertas con los museos municipales de Vasto o con el Ayuntamiento.
El consejo de la redacción
En 1630 el gabinete revestido de oro de la planta noble alojó a María Ana de Habsburgo, que cruzaba los Abruzos para casarse con el rey de Hungría. Más tarde Cesare Michelangelo d'Avalos añadió una escalinata, un teatro y la cisterna del patio: en el teatro se representó hasta 1832, cuando la última función se dio en honor del rey Fernando II de Borbón.

