El Castello Caldoresco es la fortaleza de Vasto, sobre un promontorio que domina la costa. Lo mandó construir en 1439 Giacomo Caldora, recién nombrado marqués del Vasto, sobre los restos de una fortificación anterior que ya incluía un torreón cuadrado; las obras se encargaron al ingeniero sienés Mariano di Jacopo, llamado el Taccola. Tenía planta cuadrada en torno a un patio central, según un modelo de la arquitectura militar suabo-angevina. En 1464 resistió durante tres meses el asedio del ejército de Fernando I de Aragón contra Antonio Caldora, hijo de Giacomo; al final del asedio los propios vecinos de Vasto lo demolieron en parte.
Qué ver
Con la llegada de los d'Avalos, a finales del siglo XV, el castillo, situado en uno de los puntos más débiles de la muralla, se reforzó con bastiones en forma de almendra, que algunos estudios atribuyen al sienés Francesco di Giorgio Martini. Hoy lo forman cuatro cuerpos en torno al patio, con bastiones en tres de las cuatro esquinas; las fachadas oeste y norte conservan partes originales, pese a los fuertes añadidos del siglo XIX.
En 1816 lo compró el terrateniente Salvatore Palmieri, que encargó al arquitecto Nicola Maria Pietrocola transformarlo en residencia: así nació el palacio Palmieri, con su fachada neoclásica hacia la piazza Gabriele Rossetti.
La visita
El castillo es propiedad privada y no está abierto al público: se ve desde fuera, desde la plaza y las calles de alrededor.
El consejo de la redacción
Después de 1605 el castillo, cedido a la ciudad, sirvió de tribunal y de cárcel; en 1701 lo recompró Cesare Michelangelo d'Avalos, que temía una expedición de castigo del virrey por su implicación en la conjura de Macchia, y reconstruyó las torres en la forma que tienen hoy. En los años ochenta apareció en un sello de 1400 liras de la serie «Castelli d'Italia».

