El nombre lo dice casi todo: en 1485 los barones del reino de Nápoles se reunieron en el salón de la planta noble de este castillo de Miglionico, y es la conjura de los barones celebrada entre estos muros la que le dejó al edificio el nombre que aún lleva, el del mal consejo. La fortaleza, sin embargo, tenía ya siglos: ocupa una colina en posición estratégica desde los siglos VIII-IX y conoció dos ampliaciones, la primera en 1110 y la segunda en 1400.
Qué ver
La planta es un paralelogramo defendido por siete torres: las más antiguas cuadradas, otras circulares en los vértices, más dos torres pareadas. El paso de la fortificación a la casa señorial se lee en los muros. Cuando se levantó la planta superior, las almenas del primer castillo desaparecieron embebidas en la fábrica nueva, pero su línea todavía se reconoce. También las bóvedas cuentan dos épocas distintas: abajo una sucesión de salas con bóvedas de crucería y esbeltos arcos apuntados, arriba recios arcos de medio punto que marcan una bóveda de cañón.
En el nivel superior están las estancias de los hombres y las de las mujeres, el salón del Malconsiglio y la Sala della Stella, llamada también de los Espíritus: techo estrellado y arcones abiertos en los muros, donde se guardaban los tesoros y los documentos más valiosos. El feudo pasó sucesivamente al conde Alessandro de Andria, a los Sanseverino de Bisignano, a Ettore Fieramosca, a los Pignatelli y a los Caracciolo; con los Revertera, duques de Salandra, en 1624 quedó cerrada la conversión en residencia baronial, y el lado oriental recibió una capilla y un gran cuerpo abaluartado.
La visita
Se entra por el nordeste: el acceso original miraba al sur y lo destruyó el terremoto de Basilicata de 1857, el mismo que derribó la bóveda del salón del Malconsiglio, nunca rehecha. De aquella puerta antigua quedan las decoraciones esculpidas, el escudo de los Bisignano y algunas figuras de leones. En el patio interior, las excavaciones de 2006 y de 2007 sacaron a la luz balsas para apagar la cal de los siglos XVII-XVIII y, debajo, una ocupación de la colina entre los siglos VIII y III a.C., con una vivienda y varias sepulturas; fuera aparecieron cuatro tumbas en tierra con el difunto encogido, de los siglos V y IV a.C. El castillo alberga el Centro di Documentazione e Ricerca per la Storia del Medioevo.
El consejo de la redacción
Antes de subir, parad en el patio y seguid con la vista la línea horizontal de las almenas tapiadas: ahí se detenía el primer castillo, que tenía un solo nivel sobre el suelo, y todo lo que queda por encima se añadió después. Pedid luego la Sala della Stella, en el ángulo nordeste del piso alto: se llega por una pasarela moderna y el techo es lo mejor del edificio. Si la sala os suena, puede que sea cierto: aquí se rodaron escenas de Il demonio, de Brunello Rondi, y de Wonder Woman, de Patty Jenkins.
