El Palacio Ducal de Sassuolo se alza en el piazzale della Rosa y forma parte de las Gallerie Estensi de Módena. Nació de un castillo, la Rocca, construido en 1458 por Borso d'Este; en 1499 los Este concedieron el feudo a los Pio di Savoia, pero cien años después el duque Cesare d'Este lo confiscó. Fue su nieto, el duque Francesco I, quien quiso en lugar de la vieja fortaleza un gran palacio para el veraneo de la corte: las obras empezaron en 1634, según el proyecto de Bartolomeo Avanzini, el arquitecto del palacio ducal de Módena.
Qué ver
El palacio es un cuadrilátero irregular en torno a un patio. La fachada principal da a la plaza, con un pórtico de tres arcos, frontones y reloj: bajo el pórtico están las estatuas de Galatea y Neptuno de Antonio Raggi, y al fondo del patio una fuente con Neptuno en una gran hornacina, según diseño de Bernini. Una escalera de dos tramos sube al primer piso, donde se abre la Galería de Baco, con las historias del dios pintadas por el francés Jean Boulanger dentro de las arquitecturas fingidas de Monti y Bianchi; de allí se pasa a los aposentos del duque y de la duquesa, pintados con mitos y alegorías de las Virtudes. En la Sala de la Fama, llamada de los caballos, está el retrato ecuestre de Francesco I de Lodovico Lana, con Módena al fondo.
Desde el palacio una escalinata de varios tramos baja al parque ducal, que antes llegaba hasta las colinas y es hoy el parque público de la ciudad. Adosada a una esquina del palacio está la Peschiera, o «Teatro de las Fuentes», que los vecinos llaman Fontanazzo: un gran estanque barroco de Avanzini y Gaspare Vigarani.
La visita
En 2025 se restauró la fachada sur, devuelta a los colores del siglo XVIII. Conviene comprobar horarios y entradas en la web de las Gallerie Estensi.
El consejo de la redacción
En el siglo XIX el palacio vivió años difíciles: vendido en época napoleónica, a finales del siglo lo usó incluso una fábrica de embutidos, mientras el parque se convertía en explotación agrícola, antes de ser adquirido por el Estado.


