Desde mediados del siglo dieciséis el pueblo se administraba solo a través de la vicinia, la asamblea de los cabezas de familia, que cada dos años elegía un decano; y aquel cargo ha dejado huella, porque Degano es hoy el apellido más extendido del municipio. La asamblea respondía directamente al lugarteniente veneciano que estaba en Udine, y duró hasta 1797. Que el cargo contase se veía también antes: en la guerra entre Venecia y Austria las crónicas registran a un prisionero tomado en combate cerca de Remanzacco el primero de agosto de 1509, Bertossius hijo de Miguel, decano de Pasian di Prato, y por su rescate se pidieron cuatrocientos ducados. La fuente lee esa cifra como una medida: debía de ser un decano bastante acomodado.
El nombre viene de un romano, un tal Pacilius que aquí tuvo tierras, y aparece por primera vez en un documento conservado en Viena y redactado entre 1076 y 1084, que registra la donación de algunos bienes por parte de un conde de Gorizia. Passons, la otra aldea, toma el nombre del latín que indica el pasto: en friulano se dice todavía lâ a passòn, ir al pasto, y la ese final es un plural, de modo que Passons quiere decir pastos. Su primer documento es el acta de una inspección de los campos entre Colugna y el Cormôr, ordenada por el cabildo de Aquilea el nueve de diciembre de 1244; entre los presentes está Adalprettus de Passono, el primer habitante del lugar del que se tiene un nombre cierto. El treinta y uno de enero de 1885, en la orilla del mismo torrente, se encontraron doce esqueletos, cada uno con un puñal al costado: no sepulturas romanas, dijeron los estudiosos, sino de época bárbara. Entre las casas se abren los prati stabili, los prados que nunca se aran, aquí los únicos de la región, que el municipio ha puesto en el escudo en forma de roble.