El duomo de Tivoli, catedral de San Lorenzo, es la sede del obispo de la diócesis de Tivoli y tiene el título de basílica menor. Las leyendas atribuyen su fundación al emperador Constantino o al papa san Simplicio, natural de Tivoli; la primera noticia segura está en el Liber pontificalis, donde se lee que el papa León III, entre 795 y 816, enriqueció la catedral con donativos.
Qué ver
La iglesia altomedieval se alzó sobre la basílica civil del foro de la antigua Tibur, cuyo ábside del siglo I a.C. reutilizó y que aún se conserva detrás de la tribuna. Entre los siglos XI y XII se reconstruyó en formas románicas de tres naves, y de esa época es el campanario, de casi 47 metros de altura, la única parte que queda de la catedral románica. El edificio actual se debe al cardenal milanés Giulio Roma, obispo de Tivoli de 1634 a 1652: las obras empezaron en 1635, la iglesia se dedicó el 1 de febrero de 1641 y se consagró el 27 de octubre de 1669; la fachada con pórtico de tres arcos es de 1650. Es una iglesia de nave única con capillas laterales, según el modelo del Gesù de Roma, y los pilares engloban las antiguas columnas corintias de la iglesia románica.
La decoración de la nave y del ábside la pintó en 1816 el pintor romano Angelo De Angelis, no Carlo Labruzzi como a menudo se repite: en la bóveda la Religión, san Lorenzo y la Fe, en el ábside los santos de Tivoli Simplicio, Generoso, Sinforosa y Getulio. Detrás del altar mayor de 1704 está el lienzo de Pietro Labruzzi con San Lorenzo ante el juez. En la capilla del Descendimiento se encuentra una de las obras más importantes: el grupo en madera de chopo del Descendimiento de Cristo, de 1220-1230, atribuido a un taller cisterciense, con seis estatuas algo mayores que el natural. La capilla de la Inmaculada tiene la estatua de la Virgen de Christophe Veyrier y decoraciones de Giovanni Francesco Grimaldi; en la capilla del Crucifijo la Dolorosa se atribuye a Guido Reni o a su escuela. Entre 2014 y 2019 se restauró toda la decoración.
La visita
El duomo está en el centro histórico de Tivoli. En el nártex se ve el fresco del siglo XVI de la Madonna della Pietà. Conviene comprobar los horarios de apertura con la parroquia.
El consejo de la redacción
Sobre el altar de la capilla del Santísimo Salvador está el Tríptico del Salvador, obra de los monjes benedictinos de Farfa de la primera mitad del siglo XII; la coraza de plata que lo cubría, hecha por artesanos toscanos en 1449, se expone en una vitrina a la izquierda. Es además la única capilla que muestra todavía la decoración clara del siglo XVII, cubierta en el resto por la neoclásica.


