El templo de Antínoo, o Antinoeion, es un lugar de culto de Villa Adriana, la residencia imperial cerca de Tivoli, dedicado a Antínoo, el joven amado por el emperador Adriano y divinizado por él tras su muerte prematura. Los restos salieron a la luz en 2003, a lo largo del camino de acceso al Gran Vestíbulo y ante el frente de las Cento Camerelle.
Qué ver
La estructura conserva el basamento de dos templos enfrentados, dentro de un recinto sagrado cerrado al fondo por una exedra. En el centro, entre los dos templos, está el basamento de un obelisco, identificado con el que hoy se alza en el Pincio, en Roma. El conjunto está datado en el 134 d.C. y se piensa que fue también el lugar de sepultura de Antínoo.
En su interior se hallaron fragmentos de estatuas de mármol negro, que representan divinidades egipcias o sacerdotes, que confirmarían el culto del dios Osiris-Antínoo. Sobre la muerte del joven, ahogado en el Nilo, circulaban versiones distintas: según algunas fuentes se habría ahogado para cumplir un rito mágico que añadiría a la vida del emperador los años que él perdía; otra versión, considerada improbable, lo quiere arrojado al río para impedir que llegara a ser un posible sucesor de Adriano.
La visita
El Antinoeion forma parte del área de Villa Adriana, patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde 1999. Conviene comprobar horarios, entradas y acceso a las distintas zonas antes de la visita.
El consejo de la redacción
Quien pase por Roma puede buscar en el Pincio el obelisco que, según las fuentes, se alzaba justo en el centro de este recinto sagrado, entre los dos templos de Villa Adriana.


