El campanario de esta iglesia estaba inclinado metro y medio. El prefecto ordenó cerrarlo, se desalojaron la casa parroquial y una vivienda vecina, y la demolición ya había empezado. Luego alguien decidió que no se haría nada de eso: tres años de obras, y la torre se puso derecha otra vez.
Qué ver
El campanario se había construido en 1828 y había aguantado apenas un siglo antes de inclinarse. Quien cambió la decisión sobre la demolición fue el cura de Rosso, don Giovanni Battista Piccardo, que encargó las obras; la reapertura solemne la celebró el arzobispo de Génova en agosto de 1931.
De la iglesia hay noticias desde principios del siglo trece. Se reconstruyó entre el dieciséis y el diecisiete, cuando obtuvo la independencia de la pieve de Bargagli, y en aquellos años pasó también algo curioso: durante un tiempo los documentos la llaman iglesia de san Bartolomé apóstol, luego se vuelve a la vieja advocación a san Columbano, y no se habla más de ello.
La visita
La iglesia está en la aldea de Moranego, municipio de Davagna, en el val Bisagno detrás de Génova; es parroquial y abre para los oficios. Veinte minutos.
El consejo de la redacción
Mire el campanario e intente imaginarlo torcido metro y medio. Piense luego en quien, en una aldea de colina a finales de los años veinte, con la obra de demolición ya abierta, decidió que se podía enderezar en vez de tirarlo. Es una decisión de pocas personas y mucha testarudez, y por eso esa torre sigue ahí.
