Este pueblo no se movió nunca, pero cambió de dirección seis veces. Su iglesia, citada por primera vez en un documento de 1258, se agregó a la pieve de Nervi, luego pasó a Bogliasco, luego volvió a Nervi, luego a Bargagli, luego a Davagna, y hoy está en otro vicariato más. Los papeles se movían; Viganego se quedaba quieto.
Qué ver
La primera agregación a Nervi ocurrió casi enseguida y duró casi tres siglos. En el siglo dieciséis un decreto apostólico unió la iglesia a la de Bogliasco, en el Golfo Paradiso, pero la unión aguantó pocos años: en 1553 un arzobispo dominico desmembró las dos comunidades y Viganego volvió bajo Nervi.
En el siglo diecisiete el cardenal Stefano Durazzo la agregó al vicariato de Bargagli; a mediados del diecinueve otro cardenal la trasladó al de Rosso, en Davagna. Cada vez se trataba de decidir a qué centro debía responder una comunidad de colina, y cada vez la respuesta cambiaba junto con quien mandaba.
La visita
La iglesia está en via Giovanni Carbone, en el barrio de Viganego, en las alturas del municipio de Bargagli, sobre el val Bisagno; es parroquial y abre para los oficios. Veinte minutos.
El consejo de la redacción
Mire adónde llevan los senderos que salen de aquí: algunos bajan hacia el mar, hacia Nervi y Bogliasco, otros remontan el valle hacia Bargagli y Davagna. En esos trazados está la explicación de seis siglos de papeleo: un pueblo de colina se asignaba al centro al que era más fácil llegar a pie, y cada vez que cambiaba el camino cambiaba también la jurisdicción.
