En 1600 un genovés llamado Giovanni Tamburi donó ciento cincuenta liras a esta iglesia, y a cambio obtuvo el derecho de elegir quién sería su rector. El papa Clemente VIII lo puso por escrito precisando que el derecho valía incluso contra el parecer de los feligreses. Dentro de la iglesia una gran lápida en latín recuerda su generosidad.
Qué ver
Una iglesita en Marsiglia está atestiguada por dos legados de 1213. Durante siglos la comunidad compartió el rector con la vecina de Sant'Andrea di Calvari, y en el siglo catorce un documento la describe en ruinas y casi sin feligreses. La separación definitiva llegó solo con la visita del arzobispo de Génova a finales del siglo dieciséis.
El edificio es de nave única con tres altares; el campanario se añadió a mediados del siglo diecisiete. En 1797, durante la invasión francesa, la casa parroquial fue saqueada y los soldados prendieron fuego al archivo parroquial: por eso de esta iglesia se sabe lo que está escrito en otra parte, y no lo que estaba escrito aquí.
La visita
La iglesia está en via Marsiglia, en el municipio de Davagna, en el val Bisagno detrás de Génova; es parroquial y abre para los oficios. Veinte minutos.
El consejo de la redacción
Busque la lápida latina y léala sabiendo qué celebra. Es un agradecimiento a un benefactor, escrito en la lengua que en el siglo diecisiete daba autoridad a todo, y al mismo tiempo es el recibo de una compraventa: una comunidad que pierde la voz sobre su propio párroco, y la pierde a cambio de una suma que cabe en una línea de cuentas.
