El nombre oficial es piazza Martiri dell'Olivetta y recuerda a los veinte partisanos fusilados en la noche del 2 al 3 de diciembre de 1944 en la cercana localidad de Olivetta por soldados fascistas al mando de Siegfried Engel. Casi nadie lo usa al hablar: en Portofino esta plaza es la Piazzetta, A Ciassetta en ligur, y es el punto donde el pueblo se abre hacia el puerto.
Qué ver
La plaza es pequeña, apretada entre las casas con arcos pintadas al estilo genovés de colores vivos, sobre todo a lo largo de la calata Guglielmo Marconi hacia el nordeste, y abierta del lado del mar, donde las embarcaciones amarran junto al molo Umberto I. Todas las callejuelas del pueblo confluyen aquí, y a ella dan los principales hoteles, cafés y comercios. Para hacerse una idea de la escala: Portofino tiene 357 habitantes y un término de 2,53 km², el más pequeño de toda la ciudad metropolitana de Génova.
En julio de 2012 la Piazzetta fue reconocida como Locale storico d'Italia, primer y único certificado emitido por la asociación del mismo nombre, por su valor histórico y cultural. Pocas semanas después, el 11 y el 12 de agosto de 2012, Andrea Bocelli dio aquí dos conciertos para el sello Sugar: de las grabaciones salieron un cd/DVD y una película titulada Love in Portofino, proyectada en las salas de 50 países. El título venía de la canción que Dalida llevó al éxito en 1959, grabada el año anterior por Fred Buscaglione.
La visita
Se llega por tierra, por la carretera que baja desde Santa Margherita Ligure, el municipio vecino al norte, o por mar, desembarcando en el molo Umberto I, que cierra la plaza del lado del agua. La Piazzetta es uno de los puntos más turísticos y mundanos de Portofino, así que a media jornada está llena: contad con mesas, cámaras y muy poco suelo libre. No hay nada que pagar ni que reservar, salvo la silla en la que uno se sienta.
El consejo de la redacción
Nosotros llegamos temprano, cuando los locales aún están sacando las sillas y la plaza vuelve a ser durante una hora la de un pueblo de unos pocos cientos de habitantes. Luego subimos al Castello Brown, la fortaleza del siglo XV sobre el puerto, y la miramos desde arriba: solo entonces se entiende lo pequeña que es. Antes de marcharos, releed el nombre de la placa: el lugar es famoso por cosas muy distintas, pero el nombre habla de aquella noche de diciembre.
