El arciprestazgo de Toirano aparece en los documentos el 3 de septiembre de 1235, pero la iglesia que hoy se ve en la piazza San Martino es posterior: se reedificó a finales del siglo XVI aprovechando parte de los muros de la antigua pieve y fue consagrada el 1 de agosto de 1609 por el obispo de Albenga, Luca Fieschi. Del primer edificio medieval, dedicado al obispo de Tours, quedan tres columnas reutilizadas en la logia que precede al oratorio contiguo de los disciplinanti, además del campanario.
Qué ver
El interior barroco tiene tres naves con bóveda de cañón, separadas por columnas de piedra rosa de Verezzi con capiteles corintios. Por la bóveda central y el presbiterio corre el ciclo de frescos con la vida y los milagros del santo de Tours: lo pintó Gerolamo Graffigna, discípulo de Nicolò Barabino, entre 1892 y 1893, y suya es también la escena de la fachada. El altar mayor es obra del marmolista genovés Carlo Giuseppe Stella y lleva la fecha de 1719; en él se conserva un crucifijo procesional atribuido a Giovanni Battista Bissone, apodado «il Veneziano».
En la nave derecha hay un retablo de la Virgen del Rosario, de un pintor desconocido de principios del siglo XVI, llegado desde la iglesia de la Madonna del Rosario, en su día vicariato dominico. El púlpito de mármol, de estilo rococó, está fechado en 1755, mientras que la escalera que sube hasta él, de mármol taraceado, es de 1764; del mismo gusto es la capilla de San José. Para la fiesta patronal se saca en procesión la estatua de San Martín obispo, obra del taller genovés de los Olivari.
La visita
Es la parroquial de Toirano, sede de la parroquia del vicariato de Loano en la diócesis de Albenga-Imperia, y da a la plaza homónima del centro histórico, a pocos minutos del puente medieval de las Giaire. Abre para los oficios; fuera de ese horario conviene preguntar en la casa parroquial. Antes de entrar, mirad el campanario: es del siglo XIV, tiene un doble orden de ventanas triples en las cuatro caras, completadas en la restauración de 1963, y lo remata un almenado gibelino añadido mucho después de la construcción.
El consejo de la redacción
Dedicaríamos unos minutos a la logia del oratorio de los disciplinanti, antes o después de la visita: las tres columnas que la sostienen proceden de la pieve medieval y son la parte más antigua de todo el conjunto. Dentro, mirad juntos el púlpito y su escalera: entre las dos piezas median nueve años, y la taracea de mármol dice mucho sobre la paciencia de los marmolistas ligures.
