El patrono de Sesto San Giovanni es san Juan Bautista, festejado el 24 de junio en la iglesia a él dedicada.
A caballo entre los siglos XIX y XX la ciudad conoció un fuerte crecimiento industrial, con el asentamiento de empresarios milaneses que trasladaron allí sus fábricas: entre las principales empresas estuvieron Breda, Ercole Marelli, Magneti Marelli, Falck, Campari y Garelli, que llevaron la población a 14.000 habitantes ya en 1911, y le valieron a la ciudad, por la extensión de sus instalaciones industriales pesadas, el apodo decimonónico de «Pequeña Manchester». En la posguerra, por la masiva presencia obrera de ideología comunista y su papel destacado en la Resistencia, la ciudad se hizo conocida como el «Stalingrado de Italia», bastión de la izquierda hasta 2017. La crisis industrial de los años noventa llevó al cierre de todas las fábricas históricas, la última de ellas, Falck, en 1996: las áreas antaño ocupadas por las fábricas son hoy objeto de una intensa reconversión urbana, en la que han participado también arquitectos de fama internacional como Renzo Piano.