El monasterio de San Nicolao, llamado también de San Nicolò, se alzaba en Sesto San Giovanni y se remontaba a finales del siglo XI. Era un monasterio cisterciense femenino y dependía, como otras iglesias de Sesto, de la basílica de San Giovanni en Monza.
Qué ver
En el siglo XII las monjas emprendieron una dura batalla contra los diezmos impuestos por la iglesia de Monza. En 1511 el papa Julio II suprimió el convento y lo unió al monasterio de la Santissima Annunziata de Milán, regido por las canonesas lateranenses. En 1797, con la República Cisalpina, Napoleón ordenó su enajenación, que tuvo lugar en 1802.
A lo largo de los siglos el edificio sufrió graves daños, por abandono y por diversos cambios de uso. En 1962 se demolió la pequeña iglesia románica que formaba parte del conjunto; en 2010 la estructura de muros aún existente fue objeto de una intervención de saneamiento y recalificación, y las fuentes hablan de la reaparición de los restos del monasterio.
La visita
El monasterio está en Sesto San Giovanni. De las estructuras originales queda la mampostería saneada; las fuentes consultadas no dicen si el conjunto se puede visitar ni en qué horarios, así que conviene preguntar al Ayuntamiento de Sesto San Giovanni antes de ir.
El consejo de la redacción
Durante muchos siglos la tradición popular atribuyó la fundación del monasterio a santa Marcelina, hermana de san Ambrosio: es una tradición, que hay que contar como tal, no un dato documentado.



