🏰 Castillos y palacios

Castello di Limosano

📍 Limosano, Molise · 42/100

Quien llega a la plaza buscando torres y almenas tarda en dar con él: el castillo de Limosano quedó absorbido por el tejido del casco antiguo, pegado a las casas que crecieron a su alrededor, y se reconoce sobre todo por el portal de medio punto que abre al patio. Está construido con piedras de pequeño formato, las mismas que revisten las calles del centro histórico: quien sube a pie pisa ya el material de la fortaleza.

Qué ver

Se cree que la fortificación se alzó sobre un puesto longobardo anterior y que su forma actual corresponde al siglo XIII, o al menos a los años en que se construía la cercana iglesia de San Francesco, promovida por los angevinos en 1312. Tres plantas se apoyan directamente en la roca del cerro, sin cimientos artificiales. El núcleo es el patio cuadrado con dos escaleras enfrentadas: la de la izquierda sube a los pisos altos, donde el castillo dejó de ser una máquina militar para convertirse en palacio de los marchesi, es decir, en vivienda. Una segunda entrada, opuesta al portón, mira de frente a la pequeña iglesia de Santo Stefano, en el punto más alto del pueblo.

El consejo de la redacción

El castillo se entiende mejor conociendo el orden de sus dueños, porque cada traspaso dejó una reforma. Tras los señores normandos el feudo cambió de manos muchas veces: en 1417 se vendió al conde de Campobasso, luego a los Pandone y después a los Di Capua; en 1715 salió a subasta y pasó a los marchesi de Pietracatella, que lo cedieron a los Venere hacia 1806, cuando Bonaparte abolió el feudalismo. A partir de ahí la historia del pueblo es la de la emigración, hacia Ontario y los Estados Unidos. Conviene rodear el edificio desde abajo, por el barrio tardorrenacentista nacido a los pies del palacio: desde allí se ve cuánto condicionó la fortaleza el trazado de las calles.

Explorar Limosano

Todo el municipio: guía, lugares, sabores y eventos.