El patrono de Montaquila es san Roque, festejado el 16 de agosto.
La iglesia principal del pueblo es la de Santa Maria Assunta, de origen medieval: ya reconstruida en 1663, fue después dañada por el terremoto de 1805 y tuvo que ser derribada en 1850, tras haber comprometido su estructura unas restauraciones mal realizadas. Finalmente se reconstruyó en 1888, con una fachada neoclásica con un arquitrabe inspirado en los templos griegos, mientras que el resto del exterior es de piedra tosca: el interior, de nave única, conserva reliquias de época barroca, entre ellas algunas joyas de oro. El pueblo conserva también el cercano castillo de Roccaravindola, con su pueblo fortificado, y la iglesia de San Michele con el contiguo Palazzo Ducale.