El patrono de Rionero Sannitico es san Mariano mártir, festejado el 30 de abril.
La familia Carafa es la que más influyó en el desarrollo del pueblo desde el nacimiento del núcleo habitado, dejando huellas todavía hoy visibles: el castillo, hoy abandonado a su ruina por los propietarios actuales, y la iglesia adyacente, del siglo XVII, también en estado de conservación comprometido a causa de guerras y sismos. La iglesia madre, dedicada a San Bartolomeo Apostolo y construida en 1717, representa en cambio el mayor ejemplo artístico entre los edificios religiosos que sobrevivieron a la guerra y a los terremotos: en su interior conserva todavía frescos dieciochescos de indudable valor histórico-artístico, mientras que de otros, gravemente dañados por el terremoto de 1984, solo queda alguna fotografía, testimonio de tiempos más florecientes para la iglesia.