La Palazzina di caccia de Stupinigi es la residencia de caza construida para la casa de Saboya con proyecto de Filippo Juvarra, en la localidad de Stupinigi, en Nichelino, en el límite con Turín y a unos diez kilómetros de su centro. Forma parte de las residencias saboyanas declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1997, y alberga el Museo de Arte y Mobiliario.
Qué ver
Las tierras alrededor del pequeño castillo medieval, todavía visible al este de la palazzina, eran ya en tiempos de Manuel Filiberto uno de los cazaderos preferidos de la corte, y se confiaron a la Orden de San Mauricio y San Lázaro. En abril de 1729 Víctor Amadeo II encargó a Juvarra el proyecto del nuevo pabellón de caza: la primera cacería se celebró en la fiesta de san Huberto de 1731, y en los años siguientes Giovanni Tommaso Prunotto, Benedetto Alfieri y otros arquitectos lo ampliaron; en 1740 se añadieron las dos alas con las caballerizas y las cocheras a lo largo de la avenida de entrada. Aquí se casaron en 1773 María Teresa de Saboya y el conde de Artois, futuro Carlos X de Francia; en mayo de 1805 se alojó Napoleón antes de su coronación como rey de Italia, y el 12 de abril de 1842 se celebró la boda de Víctor Manuel II con María Adelaida de Austria.
La planta tiene forma de cruz de San Andrés: cuatro alas parten de un gran salón oval de doble altura, cubierto por una cúpula coronada por el ciervo de bronce, símbolo de la caza; el original de Francesco Ladatte, de 1766, está desde 1992 en la Galería de los Retratos, y arriba hay una copia. La bóveda del salón tiene el fresco del Triunfo de Diana de los hermanos Giuseppe y Domenico Valeriani. En total hay 137 salas y 17 galerías, con muebles de los tres ebanistas de corte más célebres de Turín, Pietro Piffetti, Giuseppe Maria Bonzanigo y Luigi Prinotto, y frescos de Vittorio Amedeo Cignaroli, Giovanni Battista Crosato y Carle Van Loo. En el apartamento del duque de Chablais están la sala de juego, decorada en 1765 con motivos orientales, y el gabinete de Paulina Bonaparte, con una bañera de mármol adornada con el águila napoleónica.
La visita
La palazzina está en Stupinigi, al final de la larga avenida arbolada que llega desde Turín; la restauración, iniciada en 1988, la dirigieron Roberto Gabetti, Maurizio Momo y el estudio Isolarchitetti. Conviene comprobar horarios, entradas y exposiciones en curso en la web oficial.
El consejo de la redacción
En el siglo XIX vivió aquí unos años Fritz, un elefante indio regalado al rey Carlos Félix: cuando enloqueció empezó a destrozar lo que tenía alrededor, y las marcas se ven todavía en algunas partes de madera; el animal, disecado, está hoy en el Museo Regional de Ciencias Naturales de Turín.





