La parroquial de Borgosesia está en la piazza Martiri, y antes que ella, en el mismo terreno, había un área sepulcral romana. En la Edad Media la pieve de los santos Pedro y Pablo contaba bastante: el obispo Carlo Bascapè la llama matriz de todas las iglesias del valle, es decir aquella de la que las demás dependían. El edificio que se ve hoy es la reconstrucción del siglo diecisiete, con el campanario reformado en ese mismo siglo.
Qué ver
La fachada mira a poniente y es de perfil escalonado, dividida por una imposta en dos registros. El inferior, más ancho y de orden jónico, tiene en el centro un cuerpo adelantado que marcan cuatro semicolumnas, con la portada, los recuadros y dos hornacinas que alojan las estatuas de san Pedro y san Pablo; en las alas quedan los antiguos accesos secundarios, luego tapiados. Arriba, una ventana semicircular y el frontón triangular. El campanario es de piedra, de planta cuadrada, con la sala de campanas que abre en cada lado una serliana bajo un tejado de ocho aguas apoyado en el tambor. La fachada neoclásica es de 1852: para hacerla se demolió el antiguo pórtico.
La visita
Dentro, la planta es de cruz latina y la nave es una sola, con las capillas laterales abiertas por arcos de medio punto y comunicadas entre sí; los muros llevan pilastras que sostienen los nervios de las bóvedas. El presbiterio está elevado seis peldaños y se cierra en el ábside semicircular. Tres obras merecen búsqueda: la tabla de Bernardino Lanino de 1539, con la Virgen con el Niño entre los santos Gaudencio, Cristóbal, Juan Bautista, Pedro y Pablo; los frescos de Tarquinio Grassi de 1690; y las dos estatuas de las santas Apolonia y Lucía, talladas a finales del siglo diecisiete.
El consejo de la redacción
Miren la tabla de Lanino pensando en la fecha. En 1539 Gaudenzio Ferrari vivía todavía y Lanino había pasado por su taller: en el Valsesia ese parentesco artístico se lee por todas partes, de los sacri monti a las parroquiales del fondo del valle, y aquí se toca en una sola tabla. Al pueblo esta iglesia lo une también por motivos más ligeros: la fiesta de los patronos, el 29 de junio, es su gran día.
