La iglesia de Santa Maria del Rosario está en corso Garibaldi, donde antaño se hallaba el oratorio de Santa Maria della Cella, ya citado en los estimos episcopales de 1440. En la segunda mitad del siglo XVI nació la Cofradía del Rosario, y desde la primera década del XVII la iglesia se reedificó prácticamente por entero.
Qué ver
La fachada barroca de finales del siglo XVII es obra de maestros albañiles del Biellese y recoge los modelos de la Valsessera y la Valsesia: la superficie dividida por pilastras y cornisas, y dos notables estatuas de estuco con la Virgen y el arcángel Gabriel. El sobrio portón de madera con cuarterones es del mismo momento. Dentro, la decoración barroca es riquísima, y en el centro está la máquina de altar que encierra la estatua de la Virgen de 1620, rodeada por los tondos con los misterios del Rosario.
La visita
Sobre la hornacina está la pieza más preciosa: el tríptico de Gerolamo Giovenone, pintado a comienzos de los años treinta del siglo XVI, con la Virgen con el Niño, la Magdalena y san Juan dentro de un marco de madera tallada y dorada. El altar mayor es de mármoles policromos, con un ancona de estuco y mampostería sobre columnas salomónicas; las estatuas de santa Catalina, santo Domingo y la Virgen del Rosario son de estuquistas lombardos. En la pared derecha, las lunetas con escenas de la vida de Cristo: la Circuncisión y la Presentación en el Templo son de 1745, del valsesiano Lorenzo Peracino.
El consejo de la redacción
La capilla de Santa Ana, en la nave lateral, lleva una fecha que explica una historia: se empezó en 1678, el año en que a la cofradía masculina del Rosario se sumó la Compañía de las Cien Hermanas. La construyeron el carpintero Carlo Comola y los maestros albañiles Martino Martinetto y Giovanni Boffa. La decoración exuberante de la nave central es en cambio mucho más tardía, de 1877, de los hermanos Mazzetti de Ailoche.
