La historia de Villa Cavalleri es la de Battista Cavalleri, que en el Gattinara de finales del siglo XIX destacó como viticultor atento a las innovaciones técnicas. Equipó la bodega de la villa con veinte grandes toneles de roble de cien hectolitros cada uno, y la convirtió en una de las empresas vitivinícolas más grandes y modernas de la ciudad.
Qué ver
La villa se construyó a finales del siglo XIX y su fachada sigue firmemente anclada a modelos neoclásicos, dominada por un elegante pronaos de columnas. Dentro, las amplias salas recuerdan lo que el edificio fue, una cómoda residencia burguesa; pero el corazón verdadero es la bodega, que ha conservado intacto su carácter.
La visita
Desde 1908 la Cantina Sociale de Gattinara tiene su sede en este inmueble, y la razón está en una historia personal: tras la tormenta de 1905, Cavalleri, dañado económicamente, emigró a Argentina y dejó la gestión a su mujer Margherita, que tres años después cedió la villa a la bodega cooperativa recién nacida.
El consejo de la redacción
Vale la pena mirar la villa como se mira una empresa, no como se mira una casa señorial. El pronaos neoclásico y los toneles de cien hectolitros pertenecen al mismo proyecto: un viticultor de fin de siglo que quería estar al día con la técnica, y al que un granizo mandó al otro lado del océano.
