El patrono de Camastra es san Blas, festejado dos veces al año, el 3 de febrero y el 3 de septiembre.
La primera iglesia edificada en el pueblo fue la del Santissimo Salvatore: junto a este edificio sagrado se alzaban entonces unas cuarenta casas, para una población que no superaba las sesenta personas. Ya el censo de 1713, sin embargo, registró un notable crecimiento demográfico, con más de 300 habitantes residentes en un centenar de casas. Camastra conserva también la iglesia de San Vincenzo, además del Castellazzo di Camastra y el Monte Akragante, cuyo nombre recuerda a la antigua Akragas, la actual Agrigento.