El patrono de Gaggi es san Sebastián, festejado el 20 de enero en la iglesia a él dedicada, erigida en 1576. El culto al santo mártir está muy extendido en la Sicilia oriental, y en Gaggi parece haber nacido por influjo de la cercana Taormina: en 1486, azotada por una grave epidemia de peste, la ciudad imploró la protección de san Sebastián, y en agradecimiento por la gracia recibida sus ciudadanos alzaron en su honor una iglesia. En 1530, para acrecentar todavía más la devoción hacia el santo protector, los magistrados y los ciudadanos de Taormina cedieron la iglesia a un convento de padres eremitas. La iglesia de Gaggi custodia una estatua de arcilla del santo, obra de valor ya señalada en el siglo XIX por el historiador Gioacchino Di Marzo.
El pueblo conserva también la iglesia madre de Maria Santissima Annunziata, lugar de culto más importante del municipio desde la antigüedad, cerrada durante años por su deterioro y reabierta en 1999 tras una restauración. En el centro histórico, junto a la Annunziata, el Palazzo del Marchese di Schisò y la antigua cárcel, se conservan todavía los «dammusi», pasajes subterráneos antaño usados por los nobles para huir hacia las orillas del río Alcantara.